28 sept 2008

La poesía echa carne


Con este título inicia Fernando Franco, el prólogo del primer libro de Feli, titulado,"Las mariposas son libres", y continúa escribiendo: La poesía echa carne, intermedio de amor o dolor, vacíos del alma o latidos del corazón. El verso como terapia anterior al psicoanálisis, como vuelco interior como torrentera de emociones que carcomen hasta el hueso -añadiría yo- como apunta Enrico Mario Santí en en las "obras completas de Pablo Neruda, volumen I, Editorial RBA", que como Neruda, Feli apunta también a la Escritura encarnada, al estilo hecho carne, incorporando a su propia substancia, pero si bien en Neruda ese naturalismo se relaciona a modo de metáfora con la "América agreste y agraria", en la poesía de Feli, -la poesía responde en fondo y forma a la propia evolución de su autora. Nada se ha tocado ni alterado en su orden natural respetando escrupulosamente ese primer desnudo de interiores, ese noviciado del alma..."-.

Su segundo libro"Recuerdos del Ayer", como señala Antonio Cardeñoso: "la autora nos sumerge en un mundo de admiración y respeto, de amor y cariño; Un mundo donde la temática dominante es el dolor, pero un dolor metafísico, un dolor que trasciende al mundo terrenal.

En su tercer libro "Las hojas del otoño", dice José Crespo: -muestra un refinamiento en el léxico y la disposición de las ideas en telar de una métrica libre"-. La técnica se depura y los versos adquieren una mayor profundidad las temáticas continúan siendo las mismas, pero si cabe con una mayor profundidad metafísica y una riqueza de metáforas y musicalidad en el verso que acentúan este refinamiento. Un libro donde esa visión casi cósmica de la vida explota y deja entrever un universo muy personal que se confronta con la carnalidad a la que hacíamos referencia en la introducción, produciéndose una dicotomía entre lo metafísico y lo terrenal, entre el ser y el no ser, entre el estar y el no estar. El ansia de liberación lucha, -y creo que comienza a superar-, esa dualidad entre lo terrenal y lo metafísico -, en favor de lo primero.
Alberto Lago González.

Las flores del otoño

















Nuestras almas han nacido
cuando el mundo no existía
y en el cielo había un Dios
que nos creó a los dos
para sembrar poesía
en el jardín de la vida.


Feli


EL LLANTO

Las hojas del otoño
cayeron en mis manos
e igual que mariposas
se fueron volando
para volver a caer
en ese campo santo
donde descansan aquellos
que yo he amado tanto
y cierro mis ojos
para que a mis pupilas
no acuda el llanto.

LA DAMA

La tétrica figura de la muerte

la intuyo a cada paso a cada hora
quizás sea ella la angustia aterradora
que eligió en mi su embajadora
pues lucho entre dos mundos tan dispares
que muero por morir y sin embargo
ella se lleva una gran parte de mi vida
dejándome apenas fuerzas para poder sobrevivir
y le digo a mi Señor en oración
¡Señor, Señor! ¿Por que soy yo la dama preferida del amor
que perdura en la cuarta dimensión?


LA FELIC IDAD

Dormida, sólo dormida
alcanzo la libertad
dormida, sólo dormida
rozo la felicidad
y en cuanto ella abre sus alas
y de pronto se echa a volar
despierto y sigo muriendo
al no poderla alcanzar
¡Señor que fragilidad!
¿Por qué no puedo volar,
si en este mundo en que vivo,
apenas se caminar?

CLARO DE LUNA

Tierno capullo de primavera
rosa de té, bella princesa
rayo de sol, claro de luna
ángel de amor, brisa divina
cara de nácar, ojos azules
dientes de perlas, lágrima viva
sueño fecundo, alma bohemia
delicado perfume de violeta.

EL FONDO DEL ALMA

Soy amor que te ama en silencio
soy amor que te ama a lo lejos
soy amor que refleja tristeza
en el fondo del alma
soy amor que te odia y te ama
soy el beso que en el fondo deseas
soy ese cuerpo que meciste
entre tus brazos
soy amor que derrama cálidas lágrimas
soy amor que amando te mata.

NO ES UN SUEÑO

No es de día ni de noche, es la eternidad
no es el viento ni la lluvia, es la libertad
no es un sueño ni es real, es el más allá
no es invierno ni verano
es la intensidad de nuestro amor
que al final del camino triunfará.

UNA LAGRIMA PERDIDA

Un horizonte lejano,
un cielo siempre estrellado,
una canción de verano,
un amor apasionado,
una lágrima perdida
en el jardín de la vida,
una mano que se estrecha,
una flor, una caricia,
un pasado que se olvida,
y el perdón de los pecados
que serán purificados.

LA LUZ Y LA CALMA

Si un día me voy
conmigo te llevo prendido
en las alas de mi último sueño
porque tu siempre serás
mi niño pequeño.
De día te veo tan cerca del cielo
que me inclino, te beso
y a Dios le ruego
que siembre en tu alma
la luz y la calma.

LA ANTORCHA DIVINA

En la colina más alta del cielo
descansaré aferrada a tu cuerpo
y si despierto viviré de nuevo
el sublime momento
te amaré besando tu pecho
hasta encender la antorcha divina
que nos eternice a los dos
en la cúpula del tiempo.











Recuerdos del Ayer




















RECUERDOS DEL AYER

Pasaste por mi vida
amándome en silencio,
qué bello es ese amor
que no roza tu cuerpo
pero te besa el alma.
No te olvidaré nunca
te he querido tanto
que por tanto amarte
me muero y resucito,
morir por ese amor
es revivir de nuevo
para volver a morir
al ver que no te siento
cuando yo me despierto
y acuden los recuerdos,
yo cierro la ventana
y rezo un Padrenuestro
para seguir viviendo.

LAS ALAS DE MIS SUEÑOS

¡Oh dulce amor de primavera
te llevo prendido
en las alas de mis sueños
y no quiero despertar
que si despierto
me muero al no sentir
el roce de tu cuerpo!

AQUEL FRIO INVIERNO

¿Adónde vas amor
llevándote mis sueños?
¿Adónde vas amor
en busca de otro puerto?
te fuíste en el invierno
y nunca regresaste
¿Qué fue de las promesas?
¿Qué fue de aquellos besos?
tan lejanos volaron en el tiempo
en busca de un refugio
y hallaron un desierto;
la muerte del amor
también mata esos besos
¿Adónde vas amor
llevándote mis sueños?
que frío aquel invierno
en aquel cementerio
donde tú te quedaste dormido
para siempre llevándote mis sueños.



Las mariposas son libres




















DIVINIDAD

Un día me dormiré para siempre
y volaré por ese cielo infinito
al encuentro de mi espíritu,
al encuentro de mi yo,
y hallaré la verdadera esencia
de todo lo que perdura:
el que no muere nunca,
el cosmos, la Divinidad,
el sol, la luna, las estrellas,
el amanecer, el viento,
la lluvia, la tormenta,
la paz, el por qué de la vida,
la muerte, el camino
y la resurrección;
la eternidad, el tiempo,
principio, fin y plenitud;
continuación en un plano superior.